Algo me decía que tú no me querías.
Que tu amor no era real, que me fingías.
Pero me negaba a creer, yo no quería aceptar la realidad, pues me dolía.
Siempre yo traté de encontrar mil formas de amarte.
Y yo sé que me cegué, pues te creía.
Ahora yo me quedo sin tí, qué triste vida.
El dolor, la ansiedad y el temor, marcan mis días.
¿Cómo imaginar que era en tu vida solo fantasía?
¿Cómo me pudiste engañar si en mi nunca hubo una mentira?
Dime qué buscabas en mí sino me amabas...
¿Cómo tanto tiempo pudiste jugar sin miedo con mis sentimientos?
Qué difícil es saber que tu mentías...



