Te odio. ¿Sabés por qué?.
Porque te necesito, te odio porque sin vos me siento en luto.
Te odio porque al no estar con vos me siento vacía.
Te odio porque no sentís lo mismo que yo.
Te odio por esas pocas horas de felicidad que me diste.
Te odio porque no sos más que un recuerdo.
Te odio por todo lo que sos, por tu sonrisa perfecta, tus ojos, tu pelo, tu esencia, tu risa, tu caminar, tu voz, tus ideales, tus labios, por cada cosa que te compone.
Te odio por el simple hecho de que existís.
Te odio porque me quisiste y no me amaste.
Te odio al saber que no sos mío.
Pero sobre todo te odio porque me hacés sufrir.
Porque sabés cómo te deseo y no te intereso. Por todo eso y más te odio.
Pero también por todo eso te amo.
Te amo porque sos el protagonista de todas mis fantasías.
Te amo por tu luz que alumbra mi caminar y también te amo por haberte conocido.
Te amo por hacerme creer que el mundo es solo para mí, aunque a ese mundo yo te lo quiera regalar.
Yo no quiero que me quieras, quiero que me ames como yo te amo.
Te amo tanto que podría dar ahora mismo la vida, solo para que vos seas feliz.
Y te amo tanto que llego a odiarte, porque no hago nada más que pensar en vos y en mí, juntos...
Amarte y odiarte no es sencillo para mi alma, porque no solo te quiero con mi corazón sino con el alma también.
Es tan intenso este sentimiento, que me siento confundida, atrapada, una imbécil. Amarte y odiarte. ¡Qué ironía!. Cómo anhelo sacarte de mi vida fácilmente, pero no es tan sencillo como parece...
May 29, 2008
Subscribe to:
Post Comments (Atom)



0 comments:
Post a Comment